Por Hector Chichoni, Esq. and Ruben Gotlieb, Esq.
Uno de los obstáculos más complejos para los propietarios de negocios y las familias con recursos económicos significativos a nivel internacional es comprender la interacción entre las leyes de inmigración y las leyes fiscales de los Estados Unidos.
En un seminario web reciente, abordamos una de las ideas erróneas más persistentes que a menudo encontramos: la creencia de que el “estatus migratorio” y la “residencia fiscal” son lo mismo. De hecho, no lo son; es posible ser un no residente a efectos migratorios y, al mismo tiempo, ser tratado como residente para propósitos fiscales. Comprender esta distinción resulta vital para proteger un patrimonio global.
El alcance Global De La Tributación Estadounidense
Estados Unidos opera bajo un sistema de tributación global. Esto significa que, si se le considera a un “estadounidense” para propósitos impositivos, por ejemplo, el impuesto ala renta, el IRS gravará sus ingresos independientemente del lugar del mundo en que estos se hayan generado.
Ya se trate de ingresos por alquileres de un apartamento en Costa Rica o de dividendos de un negocio en Brasil, una vez que un individuo adquiere residencia fiscal en los Estados Unidos, dichos activos quedan sujetos al marco tributario estadounidense.
Las Tres Pruebas Para Determinar La Residencia Fiscal
Por lo general, existen tres formas mediante las cuales el gobierno de Estados Unidos lo identifica como residente fiscal:
- Ciudadanía: Nacer en los Estados Unidos (a menos que se renuncie a ella a los 18 años) o naturalizarse.
- La prueba de la “Green Card”: Convertirse en Residente Permanente Legal.
- La prueba de Presencia Sustancial: Aquí es donde pueden comenzar las complicaciones. Consiste en un cálculo de los días en los que el individuo ha estado físicamente presente en los Estados Unidos. a lo largo de un periodo de tres años.
Las Líneas Delgadas: Exenciones y Excepciones Médicas
No todo el tiempo de presencia física se computa de la misma manera. Por ejemplo, las personas que poseen visas F-1, M-1, Q o J-1 suelen estar exentas de contabilizar esos días para la prueba de presencia física sustancial durante un periodo de hasta cinco años.
Asimismo, con frecuencia nos encontramos con casos de “líneas delgadas” relacionados con los tratamientos médicos de individuos que vienen a los Estados Unidos para obtener atención médica. Específicamente, individuos que vienen a recibir un tratamiento médico programado, los días de presencia física en los Estados Unidos serán computados o contados para propósitos de determinar si la persona se ha convertido en un residente fiscal. Sin embargo, si el individuo se encuentra en los Estados Unidos de visita y sufre una emergencia médica inesperada, tal como un ataque cardíaco o un accidente, los días dedicados a su recuperación no se contabilizaran.
Estos matices constituyen un claro ejemplo de cómo un error en el momento oportuno puede derivar en importantes obligaciones fiscales.
El Momento Oportuno: Por Que Lo Es Todo
Recientemente trabajamos con un cliente de Brasil a quien se le aprobó la visa en octubre. Desde el punto de vista migratorio, el individuo estaba listo para mudarse a los Estados Unidos. Sin embargo, desde una perspectiva fiscal, mudarse en octubre lo hubiese convertido en un residente fiscal de los EE. UU. para ese año, y la venta de sus bienes inmuebles en Brasil sujetos al sistema impositivo estadounidense para efectos de las ganancias de capital.
Un cliente a menudo puede ahorrarse cientos de miles, si no millones, en impuestos simplemente esperando hasta enero para entrar oficialmente a los Estados Unidos. Esta es la razón por la que aconsejamos a nuestros clientes que trabajen siempre con un abogado de inmigración que colabore estrechamente con un abogado fiscalista.
Un Enfoque Integral
En Greenspoon Marder, creemos que clientes necesitan una estrategia legal que contemple el estatus migratorio de individuos y sus negocios junto a sus estructuras corporativas y su planificación patrimonial como un panorama único y cohesionado.
Cada situación familiar es diferente. Ya sea que el individuo esté huyendo de una situación peligrosa en el extranjero o expandiendo una empresa a nivel global, las implicaciones legales y financieras de un traslado deben gestionarse de manera simultánea.
Nota: Este artículo es una traducción del blog original publicado en inglés. Aunque nos esforzamos por ofrecer una traducción fiel, es posible que existan variaciones o imprecisiones técnicas. En caso de discrepancia, la versión original en inglés prevalecerá como la fuente oficial de información.